miércoles, 22 de febrero de 2012

AL HOMBRE DE HOY

AL HOMBRE DE HOY,  A MENUDO INSATISFECHO POR UNA EXISTENCIA VACIA Y FUGAZ Y EN BUSQUEDA DE LA ALEGRIA Y EL AMOR AUTENTICOS.
Nuestra época está influenciada, lamentablemente, por una mentalidad particularmente sensible a las tentaciones del egoísmo, siempre dispuesto a resurgir en el ánimo humano.
Tanto en el ámbito social, como en el de los medios de comunicación, la persona está a menudo acosada por mensajes que insistente, abierta o solapadamente, exaltan la cultura de lo efímero y lo hedonístico.
Aun cuando no falta una atención a los otros en las calamidades ambientales, las guerras u otras emergencias, generalmente no es fácil desarrollar una cultura de la solidaridad. El espíritu del mundo altera la tendencia interior a darse a los demás desinteresadamente, e impulsa a satisfacer los propios intereses particulares.
 Se incentiva cada vez más el deseo de acumular bienes. Sin duda, es natural y justo que cada uno, a través del empleo de sus cualidades personales y del propio trabajo, se esfuerce por conseguir aquello que necesita para vivir, pero el afán desmedido de posesión impide a la criatura humana abrirse a los demás.
La explotación del hombre, la indiferencia por el sufrimiento ajeno, la violación de las normas morales y políticas, son sólo algunos de los frutos del ansia de lucro.
Frente al triste espectáculo de la pobreza permanente que afecta a gran parte de la población mundial, ¿cómo no reconocer que la búsqueda de ganancias a toda costa y la falta de una activa y responsable atención al bien común llevan a concentrar en manos de unos pocos gran cantidad de recursos, mientras que el resto de la humanidad sufre la miseria y el abandono? 
Apelando a los creyentes y a todos los hombres de buena voluntad, quisiera reafirmar un principio en sí mismo obvio aunque frecuentemente incumplido:
Es necesario buscar no el bien de un círculo privilegiado de pocos, sino la mejoría de las condiciones de vida de todos. Sólo sobre este fundamento se podrá construir un orden internacional realmente marcado por la justicia y solidaridad, como es deseo de todos. 


21 comentarios:

Maria del Rayo dijo...

Amiga, casi siempre hay que navegar contracorriente.
Gracias por tu reflexión.
DTB!!

jose maria criado lesmes dijo...

Amiga Marhta;suscribo punto por punto todo el contenido de tu texto.
Un abrazo

Lourdes dijo...

Me uno a tu reflexion amiga. muy atinada.

Chelo dijo...

Martha el letrerito, que se pasea por la pantalla mientras se lee lo que has publicado, me ha puesto muy nerviosa quizás por que la entrada era mas larga o porque requería mas concentración.

Buena reflexión. Un abrazo

Sara O. Durán dijo...

Tenemos un panorama triste ante nuestros ojos. El egoísmo nos ha llevado a unos terrenos muy injustos... ¿para qué quiere el hombre tanta acumulación? ¿podrá llenar sus vacíos de afecto con tanta cosa material? Ojalá que podamos reaccionar a tiempo, amiga.
Un beso, no perdamos la fe.

Abuela Ciber dijo...

Estpendo lo que has compartido!!!!!!

Cariños

Betty Mtz Compeán dijo...

Martha una reflexion muy sabia, de acuerdo totalmente con lo que escribes.
Abrazos.

Maye dijo...

Lamentablemente la ambición es un mal que nos corroe, entre más se tiene, más se quiere, sin importar que atrás pueda haber alguien, esperando que dejemos caer una migaja para poder subsistir, buena reflexión. Un abrazo Martha.

Poetiza dijo...

Hola Martha, bella reflexion amiga. Besos, cuidate.

manolo dijo...

Donde he estado estos 19 dias, se ve la vida de muy distinta manera.
Lo comprenderás cuando leas mi blog.

Me alegra mucho el poder volver a saludarte, manolo

PEPE LASALA dijo...

Gran reflexión amiga Martha, me ha encantado, enhorabuena. Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea.
http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/

Maye dijo...

Me llego tu comentario querida Martha, gracias por estar siempre ahí, un abrazo fuerte y que seas muy feliz con tus seres queridos.

isabel dijo...

Amiga Martha, paso a saludarte, me parece muy interesante tu reflexión y la comparto.
Un abrazo.

manolo dijo...

Recordarás "La camisa del hombre feliz" ahí retrata lo que tu pensamiento expresa.

Saludos, manolo

Mabel Domínguez dijo...

"Justicia y solidaridad" dos palabras que son pilares para construir ese orden tan deseado.
Pero desgraciadamente los que podrían hacerlo viven en un ego tan gigantesco que por ahora es una lucha contra titanes. Un abrazo

gosspi dijo...

Me encanta tu blog!!! un abrazo

Miguel de la Torre Padilla dijo...

Gran testo mi estimada amiga donde la justicia es amiga de la solidaridad. Pase y me quede desde hoy seré tu seguidor. Un abrazo desde Jaén

Ángeles dijo...

Querida Martha, tu entrada es de antología, es tan cierta y real, como que el sol nos envia su luz y calor... pero yo creo que esto es imparable y las injusticias continuarán, porque siempre son loa más fuertes en poder y en dinero, los que manipulan a los más humildes.

Un abrazo en alas de la esperanza.

Maye dijo...

Hola recordada Martha, hace tiempo que no se de ti, espero te encuentres bien en unión de quienes te rodean, te envió un fuerte abrazo.

Sara O. Durán dijo...

Mi querida Martha. Te he echado mucho de menos, espero que sea porque estás muy ocupada en cosas muy interesantes y favorables, pero que estés mucho muy bien. Te dejo una enorme sonrisa y muchos abrazos y besos.

Militos dijo...

Tu entrada es magnífica, no puedo añadir más, un retrato perfecto de eso en lo que la humanidad se está convirtiendo y contra lo que hay que luchar a brazo partido.

Me da mucha pena que no publiques desde febrero, espero que te encuentres bien y tu familia también, no me gustaría que tuvieras problemas.
¡Tienes mucho que aportarnos, querida Martha.

Te deseo una muy feliz Pascua Florida de nuestro Señor, con toda tu querida familia.
Un beso con mi cariño