martes, 29 de mayo de 2012

BUENA LECCION.











Ilustrémonos con esta historia:

Cuentan que una pareja de recién casados se mudó de casa. La primera mañana, mientras tomaban café, la mujer reparó a través de la ventana, que una vecina colgaba sábanas en el tendedero.

-¡Qué sábanas tan sucias cuelga la vecina en el tendedero...! - Le comentó a su marido. Quizás necesita un jabón nuevo... ¡Ojala pudiera ayudarla a lavar las sábanas!

El marido la miró sin decir palabra alguna.
Cada dos o tres días, la mujer repetía su discurso, viendo a través de la ventana, como la vecina tendía su colada.

Al mes, la mujer se sorprendió al ver a la vecina tendiendo las sábanas blancas, como nuevas, y dijo al marido:   ¡Mira, por fin ha aprendido a lavar la ropa!¿Le enseñaría otra vecina?


El marido le respondió:
-¡No, hoy me levanté más temprano y lavé los vidrios de nuestra ventana!














13 comentarios:

Maria del Rayo dijo...

AHAHAHAHAHAH!!
¡Que buena lección me has dado!
Gracias!!
DTB!!

RAFAEL H. LIZARAZO dijo...

Muchas veces criticamos los defectos ajenos, pero no reparamos en los nuestros.

Un abrazo.

Sara O. Durán dijo...

Hay que mirarnos primero, antes de criticar.
Me gustó. Cuídate mucho.
Un gran abrazo!

trimbolera dijo...

Me encanta la lección. Gracias Martha.

Abuela Ciber dijo...

Es tan fácil mirar "la ramita en el ojo ajemo y no ver la viga en el propio"

Cariños

Chelo dijo...

Esas fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el nuestro.
Besos

Mabel Domínguez dijo...

¡Buenísimo! antes de hablar fijémonos muy bien alrededor nuestro. Flor de lección, que siempre debemos recordar.Un abrazo

Abuela Ciber dijo...

Te dejo deseos de buen fin de semana!!!!

Cariños

Militos dijo...

Jaja... es buenísimo, Martha, qué lección tan estupenda.
Lo mejor es no criticar nunca porque a veces lo que vemos mal en otros lo tenemos igual o peor.
Un beso, guapa

Ángeles dijo...

Buenísima lección querida Martha, vemos la mota en el ojo ajeno, y no vemos la viga del nuestro... ¡cómo cambiaría el mundo si hablásemos menos, y nos preocupásemso de crecer espiritualmente nosotros.

Cariños y un abrazo.

teresa dijo...

Asi es, muchas veces vemos la paja en el ojo ajeno y no vemos la viga que llevamos en el nuestro.
Me ha gustado volver por "tu casa" que hacia tiempo que no te visitaba.
Un fuerte abrazo y hasta pronto.

trimbolera dijo...

Me he alegrado mucho de saber de ti.
Es una hermosa lección.
Un abrazo.

Abuela Ciber dijo...

A esa bendita costumbre de mirar " la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio" !!!!!!

Cariños